The Gap from Oscar Parasiego on Vimeo.

The Gap (2015-2019).

The Gap (El Hueco) es mi visualización personal de la distancia que separa quienes somos de quien queremos ser. Esta distancia es pequeña pero insalvable.
En la pieza se entrevén otros temas como la voluntad, las aspiraciones vitales, el deber, el cultivo de las artes, la iluminación y la realización personal.

The Gap retrata la voluntad como motor vital y creador que otorga sentido a la vida y el concepto del deber. Una meta lejana funciona en nuestra sociedad como motivador y movilizador. Cuál es esa meta que elige cada persona es la clave para entender la serie. Lo más probable es que sea una meta sugerida por el entorno y no ayude a su autorrealización. Según Epicurio “La razón vital última sería la felicidad y todos nuestros esfuerzos deberían ir enfocados en este sentido”. Para un artista, sin embargo, el objetivo final puede ser el arte. A su vez el arte a menudo se entiende como la objetivización de la voluntad del artista y ésta funcionaría como meta y medio para la autorrealización del autor. La clave sería que esta voluntad estuviese alineada con el mundo real y libre de ruidos culturales. Desafortunadamente ese nunca es el caso.

“Art is not an imitation of nature but its metaphysical supplement, raised up beside it in order to overcame it.”
The Bird of Tragedy, Nietzsche.

En este video-arte adapto el estilo que ya desarrollé en mi serie Anamnesis (2010), utilizando el recurso de la silueta y la confrontación de interior-exterior en el marco de la identidad, pero añadiendo la dimensión tiempo que introduce o sugiere la idea de viaje personal o proceso de autodescubrimiento.

“Si el arte es el juego supremo en el que la voluntad toma forma y se retrata a si misma entonces el estilo consistiría en el conjunto de reglas y normas por las cuales este juego es jugado. Y dado que las reglas son por definición invenciones, artificios, tienen un limite arbitrario.”
On style, Against Interpretation, Susan Sontag.

Las siluetas y máscaras sirven aquí para crear la Distancia que Ortega y Gasset llamaba la deshumanización en el arte y que es necesaria y fundamental para despojar al trabajo de sentimentalismos e impersonalizar la experiencia. Funcionan como limite artificial entre el mundo y mi interpretación de él.

Desde el punto de vista narrativo esta pieza se centra en la búsqueda constante, pero entendida como obligación vital o casi castigo, el Deber nos guía por los diferentes clips del video. En las siluetas, por ejemplo, se proyectan deseos, angustias, encrucijadas, dudas o proyecciones de un futuro inmediato. La protagonista está indefensa ante el ruido interior al que se ve sometida y no es sino hasta el final que se alinean espíritu y realidad, lo artificial y lo vivo, el mundo y nuestra representación de él. Y aunque seguramente dure lo que dura un instante, hay una decisión consciente de escoger ese preciso momento como punto final y que supone también el principio del Silencio.